Las personas en sus actividades cotidianas y la rutina de estas, transforman el espacio y lo convierten en un lugar inerte, que al intervenir con un artefacto interacivo genera una atencion del transeunte y una alteracion del entorno.
La gente cegada por las condiciones economicas, y por la misma cotidianidad se abstiene de disfrutar de lo que le llama la atencion por miedo de costo. La hipnosis de la ciudad es cada vez mas evidente. Somos exclavos del tiempo de la ciudad, sirvientes de sus intereses y victimas de sus caprichos. La poblacion rural es desplazada a las ciudades por seguridad fisica pero la sanidad y la libertad mental se ven amenazadas.
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